
Pero son muchas otras las figuras existentes en la ficción de la actividad detectivesca, la cual goza de un gran recorrido y una clara evolución. Quizá los prototipos más clásicos asociados a la idea de detective privado sean Sherlock o Dick Tracy, con gabardina, sombrero y lupa. Pero se trata de un aspecto pasado y muy diferente del aspecto que tienen realmente los detectives privados en Sevilla actualmente. Estos se asemejan más al aspecto Mulder y Scully, del Expediente X en los 90, o de Monk o H, de El Mentalista en la actualidad.